El paciente ludópata requiere un tipo especial de tratamiento en el que se le de atención sin hacerle sentirse juzgado; la sensibilidad del terapeuta a veces puede ser más importante que la técnica en sí.
Marco Garza www.ludopaterapia.com contacto candianim@yahoo.com

martes, 30 de octubre de 2012

Mujeres y tragamonedas


Perdí la vergüenza hasta el punto de pedirles dinero a mis amigas o sentarme al lado de ellas a ver si me daban algo, no vendí mi cuerpo porque puede conservar un resto de dignidad. Ya no quiero volver a sentirme sucia, derrotada y humillada por seguir esa vida. Alma
La mayoría de las pacientes mujeres que llegan a consulta son de una edad cercana a los cuarenta años o superior. Para algunas de ellas el juego es la solución para evitar confrontar abiertamente su depresión y soledad. En ciertos casos son personas con problemas de abandono,  que sienten que ya no son jóvenes y atractivas; están  marginadas en su mundo social y encuentran en los casinos  una forma de sentir que pertenecen y  una razón para vivir.
Lo que en realidad están buscando no es ganar dinero sino jugar y olvidarse de sí mismas; quieren alcanzar la zona de percepción en que sus acciones se hacen indistinguibles del funcionamiento de la máquina. Este no es una situación que les traiga felicidad; las jugadoras compulsivas se sienten vacías, atrapadas, y sin control de sus actos. Algo similar a la descripción que el poeta inglés T.S. Eliot hace de los jugadores de solitario “la cosa mas parecida a estar muertos”.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario