Me sentía sola y el juego
era mi manera de escapar en lugar de enfrentarme a la realidad, todo el dinero
que ganaba era para alimentar mi adicción, y ya no tenía ningún control. Cuando
estaba jugando, no me importa nada, mi salud se deterioró en todos los niveles,
el juego me cegaba al daño que me estaba causando y el dolor que le provocaba a
mi familia. Finalmente llegué a un punto en que ya estaba enferma y cansada de
las mentiras, la falta de sueño y las deudas, necesitaba salir de esa situación
miserable y pensé en quitarme la vida. Amparo
Otra de las clasificaciones tipológicas que puede resultar de utilidad para
comprender las motivaciones del ludópata es la que divide a los jugadores en
depresivos y buscadores de estimulación.
La depresión crónica puede preceder a la ludopatía, especialmente en casos
que tengan una historia personal traumática, o personas que tiendan a ser
excesivamente críticos consigo mismos. El depresivo se siente mejor cuando
apuesta porque a través del ambiente de juego se puede evadir de emociones o
realidades dolorosas. Así que cuando pierde la culpa y el dolor lo atormentan y
tiene que regresar a apostar para evadirse de ellos, creándose un círculo
vicioso.
El apostador en busca de emociones tiene la necesidad de sentirse excitado,
se hace adicto al “rush”, a la acción del juego. Usualmente tiene un sistema de
valores pobremente establecido, es gregario y narcisista, muy impulsivo en su
actuar, inclusive toma más riesgos que otros jugadores. Al examinar las áreas
de su vida, tiene poco control de varias de ellas, es hiperactivo y con poca
tolerancia a la frustración, la búsqueda de emociones es prioritaria en su
vida; así que juega porque en comparación del juego con otras actividades, las
demás le parecen aburridas.
Si el apostador encuadra en alguna de estas descripciones, eso ya es
indicativo del tipo de tratamiento que puede necesitar. Siendo dos tipologías
completamente opuestas resulta paradójico que ambas sean propensas en caer en
el juego compulsivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario