El paciente ludópata requiere un tipo especial de tratamiento en el que se le de atención sin hacerle sentirse juzgado; la sensibilidad del terapeuta a veces puede ser más importante que la técnica en sí.
Marco Garza www.ludopaterapia.com contacto candianim@yahoo.com

sábado, 24 de noviembre de 2012

Ludópatas. Depresivos o buscadores de acción.


Me sentía sola y el juego era mi manera de escapar en lugar de enfrentarme a la realidad, todo el dinero que ganaba era para alimentar mi adicción, y ya no tenía ningún control. Cuando estaba jugando, no me importa nada, mi salud se deterioró en todos los niveles, el juego me cegaba al daño que me estaba causando y el dolor que le provocaba a mi familia. Finalmente llegué a un punto en que ya estaba enferma y cansada de las mentiras, la falta de sueño y las deudas, necesitaba salir de esa situación miserable y pensé en quitarme la vida. Amparo 
 
 
Otra de las clasificaciones tipológicas que puede resultar de utilidad para comprender las motivaciones del ludópata es la que divide a los jugadores en depresivos y buscadores de estimulación.
 
La depresión crónica puede preceder a la ludopatía, especialmente en casos que tengan una historia personal traumática, o personas que tiendan a ser excesivamente críticos consigo mismos. El depresivo se siente mejor cuando apuesta porque a través del ambiente de juego se puede evadir de emociones o realidades dolorosas. Así que cuando pierde la culpa y el dolor lo atormentan y tiene que regresar a apostar para evadirse de ellos, creándose un círculo vicioso.
 
El apostador en busca de emociones tiene la necesidad de sentirse excitado, se hace adicto al “rush”, a la acción del juego. Usualmente tiene un sistema de valores pobremente establecido, es gregario y narcisista, muy impulsivo en su actuar, inclusive toma más riesgos que otros jugadores. Al examinar las áreas de su vida, tiene poco control de varias de ellas, es hiperactivo y con poca tolerancia a la frustración, la búsqueda de emociones es prioritaria en su vida; así que juega porque en comparación del juego con otras actividades, las demás le parecen aburridas.

Si el apostador encuadra en alguna de estas descripciones, eso ya es indicativo del tipo de tratamiento que puede necesitar. Siendo dos tipologías completamente opuestas resulta paradójico que ambas sean propensas en caer en el juego compulsivo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario