El paciente ludópata requiere un tipo especial de tratamiento en el que se le de atención sin hacerle sentirse juzgado; la sensibilidad del terapeuta a veces puede ser más importante que la técnica en sí.
Marco Garza www.ludopaterapia.com contacto candianim@yahoo.com

sábado, 15 de diciembre de 2012

Ludopatía y Psicoanálisis


Stu Ungar fue uno de los mejores jugadores de póquer de la historia; tres veces campeón mundial. Tenía memoria fotográfica y una inteligencia sobresaliente, a pesar de eso el dinero que ganaba en las cartas –y ganó millones de dólares– lo perdía apostando a los caballos, por lo que la mayor parte del tiempo estaba quebrado.  
Murió a los 35 años por una sobredosis de drogas. Ungar alguna vez declaró: “Para mí todo se reduce a qué es más importante la acción que el dinero”.

 

En 1957, Edmund Bergler, un reconocido psiquiatra por su trabajo con apostadores, escribió La psicología del juego, que llegó a ser el manual de referencia para problemas de ludopatía. Bergler pensaba –en la misma línea de Freud–, que el jugador quería perder para "liberarse" de una culpa inconsciente.
De acuerdo a los modelos psicoanalíticos, tanto los padres demasiado protectores, como aquéllos que no satisfacen adecuadamente las necesidades emocionales básicas del niño, pueden llevarlo a sentirse omnipotente en el primer caso, o constantemente frustrado en el segundo. Es decir, algunos niños son sobrevigilados y otros crecen en ambientes demasiado inestables, lo que los vuelve ansiosos e impotentes, por lo que en el futuro van a presentar dificultades para controlar su vida.
También es notable el número de jugadores con padres alcohólicos, enganchados en drogas o que son jugadores. O aquellos padres que tienden a infligir sufrimiento a su familia, o que tienen una vida miserable ellos mismos. En cualquier caso, por razones obvias, ninguno de estos tipos de padres es capaz de cuidar adecuadamente de un niño.
 
De la misma manera, algunos apostadores patológicos manifiestan haber perdido alguno de sus padres por muerte o abandono; también se da el caso de que los padres, especialmente el hombre, pueden ser demasiado críticos con el niño o haberlo ignorado, lo que hace difícil que él se identifique con ellos. Estos antecedentes provocan que algunos jugadores tengan el deseo inconsciente de perder, como una respuesta a la culpa o puede representar una manera de repetir –como un intento de dominar– sentimientos tempranos de abandono relacionados a una figura de importancia.
 
La teoría psicoanalítica no explica satisfactoriamente todos los casos, por lo que se han formulado más explicaciones para este problema; algunas son psicológicas, otras biológicas o sociológicas.

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